El Beso

Estaban juntos, viendo una película.

De pronto, un pequeño pensamiento penetró la mente de la chica. Se preguntó cómo se sentirían sus labios. Sabía que eran amigos y solo eso, pero había una atracción innegable entre ellos que ambos habían demostrado en algún punto de la relación. Aun así, entre ellos amistad era lo único que podía haber y ella  lo sabía.

Ella siguió pensando en un beso. Quería uno de ese tipo de besos que no significa nada, que la haría volar un minuto en otro espacio, otra dimensión o tal vez la haría crear un universo propio por tan solo unos instantes. Ella deseaba eso.

Su mente, su deseo y su pensamiento se trasladaron a su cuerpo y se levantó. Se puso enfrente del chico, a la altura de su boca. Tan solo centímetros separaban sus labios de los de él y ella ya no pudo esperar más. Lo besó y su ilusión poco a poco se concretó. El nuevo mundo entre sus labios y los de su amigo era más real y más sólido que aquel en que ella vivía. Despegando sus labios de los de su amigo, cerró los ojos, absorbiendo por última vez aquel dulce momento.

-Iré por algo de tomar.

Se fue, sin decir nada más ni esperar una respuesta, ignorando la reacción del chico y anhelando crear un universo más.

Invisible

I am invisible. They would say that was my superpower if they could only see me. They don’t. They walk past me and don’t notice me. Or, should I say, don’t care to notice me?

I am invisible. It is wrong in all levels of our society and yet it is good.

This bittersweet talent has been my only comfort in the lonely years in which it took to be completely acquired. It sprung up, by surprise, out of the blue and I tried to avoid it. Soon, however, it was too far into my bones, veins, heart and brain. It had made a nest into my soul which I can now only describe as home. Now, I see the perks of being invisible, though it still sometimes hurts.

I am invisible. I am free. No one is watching what I do, afraid for me, longing to take pleasure in my company or to walk through a beach with sand in our toes. Even as I write this, people walk into the room and don’t notice that I’m here. I’m not even allowed to be here, yet no one minds because they don’t see me.

I am the invisible ghost that haunts the halls of this school, that does whatever she pleases whenever she pleases because that’s what an invisible, quiet, lonely girl gets to do while everyone gossips and hurts.

These are the perks and wonders of being the invisible girl.